domingo, 31 de julio de 2011

La mujer Chilena, una mirada a fondo, Segunda parte.


La participación laboral femenina  de forma activa y permanente en Chile comienza en su mayoría a los 25 años, en el gráfico anterior realizado por la fuente CASEN el año 2003, revela la participación  laboral de las mujeres en las regiones del país, donde lidera la Región Metropolitana que asienta la mayor cantidad de población femenina le siguen la V y XI región .


 Existe un factor muy importante y causa principal de la presencia o ausencia de la mujer en lo laboral, que a pesar de el avance y democracia que nos encontramos, sigue haciendo presencia, el matrimonio, la realización de una familia y muy importante la maternidad en una mujer. La edad promedio en la que se casa una mujer en la actualidad es a los 27 años, esto es por la inserción, temprana  en lo laboral (18 años, egreso de cuarto medio) o por egresar de una carrera universitaria o de la educación superior, es decir que a los 27 años la mujer alcanza una independencia para poder dar el paso a formar parte de la unión conyugal,  las mujeres casadas existen en mayor numero, o era esto hasta el año 2002 en donde se realizo el ultimo censo, habrá que esperar hasta el próximo año, 2012 en donde se realizara el nuevo censo para saber en que nos encontramos actualmente y saber si ese numero se mantiene, tras la promulgación de la ultima ley de divorcio.
otro numero que impacta es la tardía tenencia de hijos una vez que la mujer ingresa a lo laboral, si este no es el caso, el numero de hijos que esta tiene no superando 1,9 por familia. según la fuente Ine*



Actividad principal  de las mujeres en distintas etapas de su ciclo de vida.
 Casi en su totalidad las mujeres  hasta los 24 años estudian, para luego tener un trabajo remunerado.

sábado, 30 de julio de 2011

La mujer Chilena, una mirada a fondo.

En el año 2005 según un estudio realizado por la Ine*, en Chile existía un numero de población femenina de 8.214.714 mujeres. A continuación basandonos en las cifras expuestas por distintas fuentes, expondremos puntos de la mujer chilena de una forma dinámica, tales como:  Mujeres inscritas en registros electorales, mujeres distribuidas en el país, fuerza de trabajo en Chile, entre otros.


La mayor cantidad de mujeres se asienta en la región metropolitana, capital de nuestro país,  se concentran en un mayor numero las mujeres entre los 30 y 44 años de edad, en Chile hay un numero superior de mujeres que de hombres, la mujeres  tienen una mayor esperanza de vida  que la del hombre, ¿significara esto que la mujer, remunera en lo laboral mejor que el hombre?, esa es una pregunta que contestaremos mas adelante en este blog.




En Chile hay un total de 123.103 mujeres residiendo en el extranjero, esto en el año 2005 según la fuente Ine*, de estas 82.399, establecidas en nuestro país vecino, Argentina, obteniendo así el mayo numero, luego le siguen en menor numero, Venezuela y Estados Unidos, el menos numero de chilenas reside en Europa, España.
 Por otro lado las mujeres chilenas tienen el 35,9 % de la fuerza laboral de nuestro país, es decir un numero de 2.457.410 mujeres que integran la población activa y que trabajan contra un numero mas alto, que es el de los varones con un 64% de la fuerza laboral , es decir un numero de 4.369.510. es decir en nuestro país la fuerza laboral la lideran los hombres superando casi en un 50% el numero de fuerza laboral que ocupan las mujeres.

Mientras las mujeres tienen en promedio 11,8 años de escolaridad, los hombres estudian 10,7 años.

viernes, 29 de julio de 2011

Mujer y educación, hacia la igualdad de oportunidades


En la actualidad es normal ver un numero igual entre hombre y mujeres en las aulas de las universidades, en un principio solo se veía la presencia del genero femenino en mayoritariamente en  las carreras de enfermería y pedagogía. en la actualidad hay mujeres en todo tipo de carreras, mujeres en facultades de medicina, derecho, arquitectura ingenieras en mas común en este ultimo quizás no en una mayoría, pero si en un numero que no es menor, es que la mujer tiene claro que quiere ejercer, tiene clara la igualdad y es que en la educación no hay una desigualdad de genero, el problema parte en lo laboral, en la desigualdad de salarios entre hombres y mujeres una vez que ya egresan de los estudios superiores, la mujer es parte de un tipo de discriminación el nombrado anteriormente "Techo de cristal" esa pared invisible que no nos deja ser mas pero no hay generalizar, existen mujeres lideres, mujeres que luchan para llegar a un mundo de igualdad y oportunidades.

jueves, 28 de julio de 2011

El "techo de cristal"

El techo de cristal representa el límite que poseen las mujeres para ascender a los niveles de decisión de las empresas, esto es, en cargos ejecutivos. Según una definición tradicional, los ejecutivos o gerentes son individuos que toman decisiones sobre la ubicación y los usos de los recursos humanos, físicos y financieros de una organización.
De acuerdo a estudios de la Organización Internacional del Trabajo el porcentaje de mujeres en posiciones ejecutivas, a nivel mundial, es de sólo el 16,5%. A su vez, dentro de la categoría de ejecutivos, se repiten las discriminaciones. Un claro ejemplo de ello son los Estados Unidos, donde hay un 39% de mujeres ejecutivas pero sólo el 3% ocupa posiciones en los máximos niveles de decisión (top management) o llegan a CEO. En la Argentina, según algunas cifras aportadas por consultoras de personal, sólo un 3 o 4% de los cargos directivos se encuentran ocupados por mujeres.
Esta discriminación también se refleja en las remuneraciones y posiciones. En un reciente estudio sobre un millar de ejecutivos y ejecutivas de 500 empresas de EEUU realizado por la revista Fortune se comprobó que, a paridad de educación, las mujeres siempre ganaban menos y que estaban “sobrepresentadas” en posiciones gerenciales. Eso significa que, a pesar de estar profesionalmente capacitadas, su participación no se refleja en los puestos de decisión, sino que ocupan los que exigen un rendimiento mucho menor.
Muchos académicos, pronosticadores y gerentes de primera línea consideran que las mujeres son mejores líderes que los hombres y, tarde o temprano, pasarán a tomar la delantera en el mundo de los negocios, tanto por ciertas cualidades innatas como por el grado de esfuerzo y dedicación al trabajo. Estas predicciones encuentran un fuerte respaldo en las estadísticas de universidades y escuelas de negocios que muestran que las mujeres obtienen, en promedio, mejores notas en todos los niveles educativos.
Entonces la pregunta que cabe hacerse es ¿por qué se mantienen estos límites a pesar de la creciente corriente de opinión sobre las ventajas que, en teoría, tienen las mujeres para ejercer cargos de liderazgo en el mundo corporativo?

miércoles, 27 de julio de 2011

Mujeres Ejecutivas

El llamado techo de cristal impide que las ejecutivas alcancen cargos directivos pese a tener excelentes condiciones de liderazgo. Aunque las mujeres participan cada vez más de la población económicamente activa los puestos de dirección les están en gran medida vedados. Éste no es un fenómeno propio chileno ni un hecho del Tercer Mundo ya que también en los países centrales existe lo que ha dado en llamarse el “techo de cristal”.



lunes, 25 de julio de 2011

Mujeres Emprendedoras

Perfil de una mujer emprendedora:


La edad promedio de estas mujeres es de 40 años ( el 55% tiene entre 25 y 44 años)
El 25% de ellas tiene estudios universitarios completos.
2 de cada 3 emprendedoras lo hace por oportunidad y para aumentar sus ingresos.

En chile existen aproximadamente 513.000 mujeres relacionadas con algún tipo de actividad emprendedora.

(fuente: INE, GEM, 2005)

El 63% de las mujeres emprendedoras está trabajando a tiempo completo en el negocio emprendedor.
El 40% de las emprendedoras a logrado ingresos superiores a la media nacional.
El 60% cree que habrá buenas oportunidades de negocio y el 85% se siente bien preparada para desarrollarse como emprendedora.


El 41% de los ejecutivos hombres gana mas de 4 millones de pesos mensuales, mientras que solo un 6% de las ejecutivas percibe el mismo monto. 


El 62% de las ejecutivas chilenas gana menos de un millón y medio de pesos.


(Fuente: CEEM , 2006)

El 33% del total de empleadores en Chile son mujeres; (fuente: INE, 2005)
El 13% de los propietarios de pequeñas y medianas empresas son mujeres; (fuente: encuesta  PYMES, INE. 2004)

domingo, 24 de julio de 2011

La mujer Chilena en lo LABORAL, una mirada a fondo.

Los porcentajes de la realidad:


El 35 % de las ofertas laborales pide a un hombre para ocupar vacantes de gerencias, subgerencias y jefaturas de departamentos. Los cargos exclusivos solo para mujeres son sólo el 7%.                                (fuente: Laborum.com, 2007 I)

600 mil  son las mujeres que son jefas de hogar en Chile.
El 28% de ellas es trabajadora por cuenta propia y el 12% se desempeña en servicio domestico.
El 46% de las jefas de hogar en Chile es asalariada en el sector privado y el 15,3% es asalariada en el sector publico.
(fuente: ministerio del trabajo y previsión social, 2007 I)

¿En que están las mujeres que trabajan?

 Para el 36% es mas importante la forma en que usan su tiempo, que el monto de dinero que ganan.
El 47% de las mujeres prefieren cumplir con sus obligaciones que vivir para su propia satisfacción.
Un  53% de las mujeres en Chile se  sienten capaces de iniciar su propia empresa.
El 82% de las mujeres deben trabajar.
(fuente: Havas media, EGM,  Julio-Diciembre 2007 )

El 18,7% de las mujeres ocupadas tiene una jornada laboral de menos de 30 horas a la semana.
(fuente CASEN, 2003 )

El sistema de venta puerta a puerta es del trabajo de 250 mil chilenas, de las cuales unas 100 mil comercializan productos Avon.
(fuente: El Mercurio 2005)





sábado, 23 de julio de 2011

La mujer y el trabajo.

Muchas son las voces que critican una situación laboral supuestamente cómoda de la mujer en la actualidad. Dicho más crudamente, algunas personas alegan que las mujeres no necesitan trabajar, que tradicionalmente se han quedado en casa cuidando de sus hijos. Es cierto que el gran avance de la tecnología doméstica alivia no poco la carga de la organización y limpieza del hogar y ahorra mucho tiempo.



viernes, 22 de julio de 2011

Exposición de Ministra del Sernam, Carolina Schmidt en Enade 2010


La Ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Carolina Schmidt, expuso  en la versión 2010 del encuentro empresarial ENADE.

En la oportunidad, la secretaria de Estado presentó el tema "Más Mujer, Más Crecimiento" y se centró en la potenciación del trabajo femenino y las fórmulas para conciliar el mundo familiar con el mundo laboral.

En ese sentido, enfatizó que la única forma de conciliar una mayor participación femenina en el mercado del trabajo, con un aumento de la natalidad, es la flexibilidad laboral.

A su juicio, en Chile existe un falso dilema, que establece que resulta incompatible un aumento de la participación laboral femenina con un desarrollo integral de la mujer, que incluya su rol de madre, en especial en los primeros años.

La Ministra Schmidt planteó que los países que han equilibrado con éxito estas dos necesidades -mayor participación laboral femenina, que en Chile es de apenas 44% frente al 65% de los países OCDE, con la maternidad- son los que han tenido empresas que han adaptado sus sistemas para flexibilizar el trabajo femenino. Estos son los casos de Australia, Irlanda, Nueva Zelandia o Suecia.

La titular del Sernam enfatizó que una mayor participación femenina es vital para el desarrollo del país. "El aumento de la participación laboral femenina tiene un alto impacto: si alcanzáramos los niveles del promedio de Latinoamérica (53%), la pobreza extrema se reduciría en Chile un 20% y el ingreso per cápita se incrementaría en un 10%", puntualizó citando estadísticas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

jueves, 21 de julio de 2011

El estereotipo Gerencial.


Una de las explicaciones sobre la discriminación que sufren las mujeres en el acceso a cargos ejecutivos se encuentra en el predominio en la cultura organizacional de ciertos criterios o pautas asociadas al rol masculino, como las vinculadas con el compromiso con la organización, el éxito en la carrera y la dedicación al trabajo.
Es un hecho que existen diferencias en el estilo de liderazgo de varones y mujeres, como lo vienen sosteniendo numerosos estudios realizados en las últimas décadas, pero no hay nada que demuestre que el estilo “masculino” sea mejor o más eficiente que el “femenino”.
Es más, para algunos las ventajas se encuentran del lado de las mujeres ya que los hombres eligen un estilo transaccional, basado en métodos tradicionales de ordenar y controlar, mientras que las mujeres tienden al liderazgo transformacional, sustentado en la motivación y el apoyo.
En un artículo publicado en la revista Fortune en 1999 se indicaba que los CEO varones eran manipuladores, impacientes, dominadores y egocéntricos, que desalentaban el trabajo en equipo, mostraban poca habilidad para desarrollar el talento en sus colaboradores y su accionar generaba en las organizaciones una atmósfera de supervivencia del más fuerte.
Sin embargo, el estereotipo más aceptado de gerente de primera línea sigue manteniendo las características individuales asociadas a lo masculino, como competitividad y capacidad de decisión, en lugar de incorporar las habilidades habitualmente catalogadas como femeninas, como ser la empatía y la comunicación.
En el mantenimiento de este estereotipo podrían encontrarse los motivos por los cuales el techo de cristal sigue vigente.
A título de reflexión final
Entre las ventajas que presentan las mujeres en su papel de ejecutivas de empresa se suele mencionar la poca atención que prestan a los símbolos de status, una forma innovadora de pensar, mejores cualidades relacionales y de comunicación y su mayor productividad y capacidad de servicio. Cualquier análisis del desempeño laboral de las mujeres profesionales permite comprobar que, en general, son sumamente competentes y se preocupan por profundizar sobre los temas que deben manejar a diario.
Sin embargo esto parece no ser suficiente, ya que la concepción del éxito en la cultura organizacional actual está ligada a una visión masculina más egocentrista y materialista que hace que las mujeres sean vistas como menos ambiciosas y menos interesadas en su trabajo y, por lo tanto, menos adecuadas para ocupar cargos gerenciales.
De allí que con frecuencia las mujeres que se han preparado y capacitado para una vida profesional y que se encuentran integradas en una organización confiesan que necesitan adquirir "otros talentos". Estos “otros talentos” son, justamente, los de liderazgo, muy asociados con el estilo masculino de toma de decisiones y manejo del poder.
En materia de inserción femenina en el mundo del trabajo se ha avanzado mucho pero resta aún mucho por recorrer.

miércoles, 20 de julio de 2011

Reinserción laboral después de la maternidad.



Tras unos meses o incluso años de haber abandonado la tarea profesional, muchas mujeres están perdidas o desfasadas en su profesión, o incluso, por cualquier motivo, no han podido desempeñar ninguna, y este desafío no es fácil de afrontar.

Por eso, las dos primeras reglas de oro que señalan los expertos son conocer las razones por  las que se ha decidido retornar o comenzar una nueva vida laboral, y desentrañar los talentos y habilidades que esa mujer en concreto, puede ofrecer.
Algunos expertos en recursos humanos e inserción laboral, señalan como primer paso válido la vuelta a las aulas. Para aquellas mujeres que tengan una carrera profesional ya bien definida, sería interesante realizar un curso corto que actualizara sus ideas a las nuevas formas de trabajar.
Sin embargo, si esa mujer no tiene estudios superiores, una idea genial sería estudiar una carrera, que podría abrirle un nuevo espectro de posibilidades a alguien que no había podido o no había querido cursar estudios superiores en el pasado.
El siguiente paso a realizar una vez que se ha decidido en qué campo se va a buscar ese puesto de trabajo deseado, es crear una red de contactos. Los expertos aseguran que es imprescindible que todos tus conocidos, amigos, vecinos etc conozcan que estás buscando trabajo, e incluso los conocidos de tus conocidos, ya que un 70% de los empleos se consiguen a través de gente que te conoce o que conoce a tus conocidos.
Otro aspecto a tener muy en cuenta, aparece en la primera entrevista. En ese momento, es imprescindible que el entrevistador sepa que se cuenta con una estructura familiar sólida, que responde por ti en caso de que haya algún problema. Es decir, que te ayudarán en el cuidado de los niños, por ejemplo, o que te apoyan en tu búsqueda de trabajo.
Pero todas estas pautas, no servirán de nada si no existe confianza. La confianza en ti misma y en tus posibilidades de éxito, es la mejor herramienta que tienes para encontrar ese ansiado empleo. Confía en el producto que vas a vender y triunfarás en tu empeño.

martes, 19 de julio de 2011

MUJERES PIONERAS, un ejemplo para el HOY.

  • La primera mujer médico: Elizabeth Blackwell
  • La primera mujer astronauta: Valentina Tereshkova
  • La primera mujer matemática: Teano
  • La primera mujer piloto: Era  Raymonde de la roche
  • La primera mujer hacker: Grace Hooper
  • La primera mujer Boxeadora: Jackie Tonawanda
  • La primera jefa de gobierno: Sirimavo Badaranaike




lunes, 18 de julio de 2011

Discriminación por genero, LA GUERRA DE LOS SEXOS EN LO LABORAL, ¿Un mito?

Es la forma más común de discriminación y las mujeres son el grupo más afectado, aun cuando se disminuye la brecha entre hombres y mujeres que trabajan en el mundo, la brecha salarial entre estos dos grupos esta lejos de disminuir en forma considerable, además de que entre dos personas de distinto genero igualmente capacitadas es probable que la mujer obtenga un trabajo de menor jerarquía o peor remunerado. Otra forma de discriminación en el lugar de trabajo es el acoso sexual. Éste se refiere a conductas de naturaleza sexual u otros comportamientos basados en el sexo, que afectan la dignidad de la mujer y del hombre.

sábado, 16 de julio de 2011

La mujer en los cargos públicos

En Chile el 14,5 % de las mujeres ocupadas trabaja en el sector publico, en tanto los hombres se trata del 7,4.(fuente OIT, 2006)

miércoles, 15 de junio de 2011

Primera Encuesta Nacional sobre Mujer y Trabajo en Chile


Con motivo del Día Internacional del Trabajo, ComunidadMujer presentó un estudio inédito, desarrollado con el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile y con el apoyo del BID, que aborda la dinámica de empleo de las mujeres en nuestro país y su relación con factores individuales, familiares, sociales y culturales.
Nunca antes en Chile se había realizado una investigación tan acabada respecto de la realidad y los desafíos del mercado laboral femenino. "Voz de Mujer en el Bicentenario, será una contribución significativa al análisis del mercado laboral chileno y su dimensión de género, para el diseño e implementación de futuras políticas públicas en Chile", señaló Esperanza Cueto, presidenta de ComunidadMujer.

"El objetivo de aumentar la inserción laboral femenina requiere del diseño de programas y/o políticas que sean específicamente diseñadas para la población de interés. En ese sentido, lo interesante de esta encuesta es que aporta contenido a la discusión, no hay mejor regalo que esta encuesta para la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad que se convocó ayer", dijo David Bravo, director del Centro de Microdatos, institución ejecutora del estudio.
El trabajo de campo consistió en encuestas cara a cara a 3.000 mujeres entre 18 y 65 años, residentes en viviendas particulares urbanas de las 15 regiones del país. La selección de las mujeres entrevistadas fue realizada a través de un diseño muestral probabilístico, estratificado geográficamente y por tamaño poblacional.
Los márgenes de error para los análisis a nivel nacional ascienden al 2%.

La encuesta

Entre los meses de septiembre y noviembre de 2009, las entrevistadas respondieron preguntas sobre inserción laboral, pero también sobre temas hasta ahora menos profundizados, como son el cuidado de adultos mayores, la cuenta detallada del nacimiento y crianza de los hijos, la conciliación vida y trabajo, salarios y percepción de brechas, entre otros.
Así, el estudio revela antecedentes como un sorprendente incremento de la participación de la mujer en el mercado de trabajoremunerado chileno, dada la trayectoria de esta variable en los últimos 20 años. Según Voz de Mujer, un 60,6% de las mujeres entre 18 y 65 años del medio urbano nacional participaba en el mercado laboral al momento de la medición.

Esta encuesta focaliza su análisis en el segmento de mujeres que con mayor verosimilitud participaría del mercado laboral. A diferencia de la medición usualmente difundida, Voz de Mujer excluye a las mujeres que viven en medios rurales y también a las que tienen entre 15 y 18 años y a las mayores de 65. En el caso del primer grupo etario, se estima que en una alta proporción esas mujeres están inactivas por estar estudiando, al tiempo que en el caso del segundo, se decidió su exclusión de la muestra debido a que en un alto porcentaje están retiradas.
No obstante, para dar cuenta de la tendencia de aumento de la participación laboral femenina en los últimos años, realizaron ajustes, utilizando las bases de datos de la encuesta Casen, para contar con un marco que permitiera evaluar si esa participación detectada, además de alta en términos de magnitud, implicaba un aumento substancial en relación a registros previos. De este modo, entre el levantamiento de la última Casen disponible y la encuesta Voz de Mujer el incremento en la participación fue superior a seis puntos porcentuales (de 54,2% a 60,6%).
Además, se detecta que la brecha de la participación laboral entre géneros ha caído de manera sistemática en los últimos 17 años, registrando un retroceso sustantivo en los últimos tres (de un 30, 1% a un 22,8%).
Uno de los factores que habría determinado el alza en la participación laboral femenina registrada en el estudio, sería la expansión que en los últimos cuatro años registró la red pública de salas cunas y jardines infantiles. Ello es de gran relevancia si se toma en cuenta que una de las causas que tradicionalmente han mencionado las mujeres inactivas en Chile a la hora de explicar por qué no participan del mercado de trabajo es el no contar con quien cuide sus hijos menores.
Así, esta encuesta de ComunidadMujer permite detectar que aquellas que tienen hijos menores no participan en menor proporción del mercado laboral. Se registra que la tasa de participación de las mujeres que tienen sólo un hijo menor de dos años es 60,9%, similar al 60,6% correspondiente al promedio nacional. Con todo, sí se advierte que aquellas mujeres con hijos en todas las etapas (menor de dos años, entre tres y cinco, entre seis y 18) sí participan menos, con una tasa de inactividad que asciende al 48,2%, significativamente mayor al 39,4% correspondiente al promedio de las mujeres entre 18 y 65 años.
Al momento del levantamiento de la encuesta, el 54,3% de las mujeres encuestadas quería trabajar remuneradamente y lo estaba haciendo; mientras tanto, 6,3% de las mujeres no encontraba una ocupación remunerada a pesar de buscarla (ambos porcentajes son los que se toman en cuenta al momento de establecer el total de la participación laboral). A su vez, un 39,4% de las encuestadas no estaba trabajando a cambio de un pago, ni tampoco estaba buscando un empleo remunerado.
Al analizar en detalle a las participantes del mercado laboral chileno, se detecta que la mayor participación (72,6%) se registra entre las mujeres que tienen desde 25 hasta 39 años. Un 66,2% de las mujeres que tienen entre 40 y 49 años trabaja, al tiempo que menos del 50% de las que tienen entre 18 y 24 años y entre los 50 y 65 años lo hace.

La probabilidad de que una mujer quiera participar en el mercado del trabajo aumenta con su educación. Se observa que mientras sólo 49% de las mujeres que tienen educación básica completa o menos trabaja, 56% de las que tienen educación media incompleta lo hace y 61% de las que tienen educación media completa participa. La cifra sube a 72% en el caso de las mujeres con estudios terciarios, ya sean técnicos o universitarios.

Por lo tanto, la inserción femenina en el mercado del trabajo va desde 45% en el caso del primer quintil hasta 72% en el quinto quintil, pasando por 49% (segundo quintil), 55% (tercer quintil) y 66% (cuarto quintil).

Cabe destacar adicionalmente que la inserción de las mujeres jefas de hogar en el mercado del trabajo subió de manera sustancial en los últimos tres años, registrando un alza de 11 puntos respecto de la última medición de la Casen de 2006 (64,8% a 75,9%) para la muestra de mujeres entre 18 y 65 años del Chile urbano.
Voz de Mujer da cuenta de que la disponibilidad de contrato es creciente con el decil de ingresos, lo que reflejaría que las mujeres en los grupos más vulnerables en términos de ingresos también se encontrarían en una situación de mayor precariedad en relación a formalización laboral y sus beneficios. Mientras sólo 37% de las trabajadoras del primer decil ha firmado contrato laboral, 88% del décimo decil lo ha hecho.
Un peor panorama se aprecia al consultar a las entrevistadas respecto del estado de sus cotizaciones previsionales: 28% de las trabajadoras del primer decil de ingresos se encuentra cotizando, 31% está afiliada pero no cotizaba al momento de la encuesta, 1% no sabe o no responde la pregunta y 40% no tiene cotizaciones previsionales. En cambio, en el caso de las mujeres del décimo decil, se observa que el 87% cotizaba al momento de la encuesta.
Tener o no cotizaciones previsionales vigentes define la posibilidad de ejercer un conjunto de derechos garantizados como universales en lo jurídico pero no en lo práctico. Concretamente el sistema de protección a la maternidad dispuesto en el Código del Trabajo sólo es ejercido por aquellas que tienen sus cotizaciones previsionales vigentes. Para las restantes, no rigen en la práctica los derechos de pre y posnatal y la licencia por enfermedad del hijo menor de un año.
Otro de los aportes de Voz de Mujer es que revela el efecto que sobre la inserción laboral de la mujer tiene el hecho de tener una persona dependiente a su cargo. Mientras la tasa de inactividad promedio nacional femenina es 39,4% para aquellas entre 18 y 65 años, la de las mujeres con personas dependientes (adultos mayores, enfermos crónicos y discapacitados) bajo su responsabilidad es 52,1%
.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Raking chilenas versus el mundo.

Participación Laboral Femenina:

Chile tiene una de las tasas mas bajas de participación laboral femenino en Latinoamerica. 


jueves, 12 de mayo de 2011

Raking chilenas versus el mundo.

Mujeres que participan en el parlamento:



 Brecha salarial entre hombres y mujeres:



Edad legal para pensionarse en el mundo:

martes, 10 de mayo de 2011

Mujeres en chile

La historia de las mujeres en Chile combina el protagonismo y la acción social con la discriminación e invisibilidad. Activas desde la Colonia en el quehacer humanitario, a fines del siglo pasado se incorporan a la universidad, graduándose como las primeras profesionales de América Latina. Más de cincuenta años de lucha fueron necesarios para conquistar su ciudadanía y con ella un lento acceso a cargos de representación popular y de gobierno. Los grandes temas sociales, la paz mundial y su condición de subordinación, impregnaron su acción colectiva desde comienzos del siglo, y reaparecieron en las décadas recientes -bajo la dictadura militar- en una miríada de organizaciones que pugnaron por el respeto a los derechos humanos, la recuperación de la democracia en todos los planos y la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
Las mujeres chilenas son acentuadamente urbanas, más que los hombres, principalmente las jóvenes-adultas; han reducido apreciablemente su fecundidad en los últimos cuarenta años (de 5 a 2,6 hijos promedio) y han mejorado notablemente su condición educativa; un tercio de las mayores de 15 años participa en el mercado laboral y algo más de la mitad vive en condiciones de pobreza. Con estos rasgos sociodemográficos, participan abundantemente en las organizaciones sociales de base, pero son aún una exigua minoría en los ámbitos de poder y toma de decisiones. Sus condiciones de vida se vieron afectadas por las crisis económicas y la acción represiva del gobierno establecido mediante el golpe de Estado de 1973.
Este perfil basado en cifras promedio -útil especialmente para su comparación con los hombres- presenta particularidades por sectores. Entre las mujeres urbanas, el factor diferencial más importante se refiere al nivel socioeconómico. Las mujeres pobres -más de la mitad de la población femenina urbana- tienen una fecundidad mayor, deficiencias educativas y ocupacionales y acentuadas carencias en el campo de la salud. Por su parte, las más pobres han generado estrategias de sobrevivencia y han acudido al mercado de trabajo en condiciones de subempleo e informalidad.
Las mujeres rurales muestran en general rasgos sociodemográficos más deprimidos, si bien han alcanzado niveles educacionales semejantes a los varones rurales. Destaca su invisibilidad productiva: se registran trabajando económicamente menos del 20% de las que están en edad de hacerlo. Un sector particular de mujeres es el indígena que, además de sufrir discriminación por razones de sexo y etnia, presenta la fecundidad más alta, la menor esperanza de vida y, en general, las peores condiciones socioeconómicas del país.
Tras diecisiete años de gobierno militar, que interrumpieron una larga historia democrática, el país enfrenta una coyuntura llena de desafíos y esperanzas. Recuperado el ejercicio de la democracia mediante un proceso de articulación de movimientos sociales y actores políticos, el gobierno del Presidente Aylwin busca materializar un programa que incluye la efectiva democratización de la sociedad, recuperando las antiguas tradiciones y promoviendo una creciente adecuación a los nuevos tiempos. Internamente, las heridas de innumerables violaciones a los derechos humanos y ciudadanos no se han cerrado. En el plano internacional, urge la reinserción en la comunidad latinoamericana y mundial. Por último, si bien la economía muestra equilibrios macroeconómicos y estabilidad, la política económica aplicada bajo el régimen militar dejó una elevada deuda social con aquellos sectores que pagaron sus costos.En el ámbito femenino, el resurgimiento de un movimiento de mujeres, paralelo al de otros países, ha tenido como resultado la multiplicación de los espacios y recursos institucionales para la promoción de un cambio cultural hacia una sociedad igualitaria. Dicho movimiento creció bajo las difíciles condiciones del régimen militar y ahora reacomoda su acción en el proceso de consolidación de la democracia. La existencia de un Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) con rango ministerial y de un programa gubernamental elaborado por las propias mujeres, son apenas un reflejo de su compromiso con la justicia y la democracia.
El desarrollo del proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras en Chile ha sido una nueva oportunidad de acción en esa dirección. Mediante un convenio con el Servicio Nacional de la Mujer fue posible tener acceso a importantes fuentes de información oficiales. A su vez, la oportuna entrega de la información obtenida al SERNAM ha permitido un diagnóstico más acabado para la elaboración de políticas y programas de acción para el mejoramiento de la condición de las mujeres chilenas.